Escrito por enric00
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26 Enero 2012
OTRO CASO ASOMBROSO
El caso de Laika es parecido al de otra perrita que estuvo en la Lliga hace poco. Pero aún así, no deja de sorprendernos la fidelidad de los animales y las lecciones que contínuamente nos dan. A Laika no la querían sus dueños y fueron a dejarla en una perrera. Como no la admitieron, a los pocos kilómetros abrieron la puerta del coche y la dejaron tirada en la carretera, sí, como en los anuncios... Sorprendentemente, Laika, siguió el rastro del coche y a las pocas horas apareció en el dominicilio de sus amos. Ellos, lejos de apiadarse, la golpearon para ver si así conseguían que desapareciera de sus vidas, pero Laika siguió allí, fiel y esperanzada de que la acogieran de nuevo. Una vecina vió todo lo que pasaba y se apiadó de ella y ahora la tenemos en la LLiga. El pánico que sentía en sus primeras horas con nosotros ha ido dejando paso a un carácter maravilloso y fantástico. Es una perrita dulce y muy buena y sólo la crueldad humana nos permite entender que la abandonaran. Laika está esperando a su nueva familia; la familia que le compense por toda la ingratitud y desprecio que ha sufrido hasta ahora. Es una perrita joven, de poco más de un año, eso sí, un año lleno de sufrimiento.