Golpes de calor, el peligro del verano para nuestras mascotas

Publicado el : 13/07/2018 14:01:54
Categorías : Noticias Rss feed

Hace mucha calor, ¿Verdad? Si nosotros ya lo pasamos mal, ¡Imaginaos nuestros peludos!

Los perros y los gatos, al no tener glándulas sudoríparas por todo el cuerpo, no pueden regular su temperatura corporal tan rápida y eficientemente como nosotros, realizándolo únicamente a través del jadeo, las almohadillas de las patas o tumbándose en superficies frías sobre zonas como el vientre, donde disponen poco pelo.

La temperatura corporal de un perro o un gato está en torno a los 38-39,5º, por lo que cuando esta se rebasa, si no es posible regularla, se pueden llegar a situaciones críticas e incluso a la muerte.

¿Cuáles pueden ser las causas del golpe de calor o hipertermia?

Las causas más habituales son:

  • La falta de agua (o la mala calidad de la misma, que haga que el animal no quiera beberla o no lo haga con la frecuencia adecuada y no se hidrate).

  • Las altas temperaturas, y los ambientes sofocantes y/o cerrados, que hacen que se deshidraten con más facilidad. Nunca dejemos a nuestro compañero en un lugar mal ventilado o completamente cerrado, como un coche, las temperaturas pueden llegar a los 60º y la exposición al sol puede hacerles pasar por un calvario, aunque creamos que es por poco tiempo. Una exposición de veinte minutos en estas condiciones puede suponer la muerte, dándose este desenlace entre el 36 y el 50% de los casos de afectación por golpes de calor.

  • Pongámonos en su piel. Evitemos también salir de paseo o dejarles salir en las horas de mayor calor y exposición solar, o hacerles correr por asfalto o cemento, pueden sufrir también quemaduras. Si lo hacemos,  busquemos la sombra y llevar agua para hidratarnos. No les expongamos a lo que nosotros no nos expondríamos.

  • Rapado total del pelo. Aunque parezca mentira, raparles el pelo por completo no les beneficia ni les hace regular mejor su temperatura, ya que el pelo funciona como barrera protectora del sol y evita el sobrecalentamiento de la piel.

¿Qué animales presentan más riesgos de sufrir un golpe de calor?

  • Las razas braquiocéfalicas  como los Bulldogs franceses e ingleses, los Carlinos, los Pekineses o los Bóxers.

  • Las razas de pelo largo y provenientes de climas fríos, las de pelo largo y las que provienen de climas fríos como los Husky siberiano, Alaskan Malamute, San Bernardo, Samoyedo, etc. sufren especialmente en esta época del año al no encontrarse en su hábitat, que diríamos, natural.

  • Los perros y gatos con obesidad, de corta o avanzada edad y aquellos con cardiopatías son también susceptibles.

  • Los animales de pelo oscuro, al absorber el negro mayor calor, y los perros con poco pelo o  con el pelo muy claro, pueden, si bien no ser tan susceptibles, sufrir de quemaduras.

¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor?

Para reconocer un golpe de calor debemos tener en cuenta la siguiente sintomatología:

  • Dificultad de respiración, respiración acelerada o jadeos excesivos

  • Mareos, debilitamiento, tambaleos o dificultad para ponerse de pie o andar, flojera o temblores

  • Salivación abundante

  • Ritmo cardíaco elevado

  • Apatía y falta de apetito

  • Cianosis en lengua y/o piel ( Coloración azulada o grisácea por falta de oxígeno)

  • Diarreas y vómitos

  • Shock, convulsiones, desmayos

  • Deshidratación. Aunque no es consecuencia, está relacionada. Si estiramos la piel del animal y no vuelve a su forma original, presenta la boca seca y los ojos están hundidos, el perro se halla realmente deshidratado.

 

¿Cómo debemos actuar frente a un golpe de calor?

Si por desgracia no hemos podido evitar que nuestro peludo haya sufrido un golpe de calor deberemos actuar de inmediato siguiendo los siguientes pasos:

  • Contactar siempre a la mayor brevedad con un facultativo. Ellos son quienes nos podrán ayudar de la mejor manera, no arriesguemos su vida. Seguidamente, seguir sus consejos y actuar siempre con calma.

  • Trasladar el animal a un sitio fresco y donde que no le dé directamente el sol. Si es posible, enfocar, pero no directa o fuertemente una fuente de aire, como un ventilador o abanico, hacia el. No cortemos así mismo el paso del aire, evitemos congestionar el espacio.

  • Aplicar paños pequeños (Nunca lo tapéis, haréis que se sienta sofocado) de agua fría (aunque no helada) en la cabeza, cuello, vientre, pecho y patas. Debemos ayudarle a regular ese exceso de temperatura, pero debemos hacerlo gradualmente, no de forma repentina.

  • Humedecer su boca con agua pero sin obligarle a que beba.

  • Controlar su temperatura con un termómetro, siempre tomando la temperatura rectal. Parad cuando llegue entre los 38 o 39º, de seguir enfriándolo puede darse la situación inversa, la hipotermia.

  • Masajea la parte inferior de sus patas para favorecer la circulación y fota alcohol o un cubito de hielo tapado sobre su nuca, ingles y axilas.

  • Aunque el perro se mejore, acudid al veterinario, el golpe de calor puede ser muestra de un problema de salud subyacente o poder provocar otras consecuencias como insuficiencia renal, sangrado espontáneo, cardiopatías, etc que aunque no se den al momento, pueden darse en los siguientes días o meses.

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