UN HOGAR SIN SUERTE
Twegy, esta preciosa gatita de un año de edad, no tuvo mucha suerte. Fué encontrada abandonada en la calle como muchas otras. Pero lo que cambia en su historia es que la persona que se la encontró, la llevó a su casa, la cuidó y trató de adaptarla a su nueva vida para quedársela. Sin embargo, ni con este regalo tuvo suerte Twegy. El gato que ya residía en la casa no la aceptó de ninguna manera a pesar de los esfuerzos por conseguir su convivencia. Así, la suerte pasó de largo para ella. Es una gatita muy cariñosa y sociable y que se merece tener suerte.





























