Nuestro peludo tiene leishmania

Publicado el : 10/05/2019 08:00:00
Categorías : Noticias Rss feed

Normalmente muchas personas sienten temor o desconocimiento cuando el veterinario les informa de que su perro padece de leishmaniosis o leishmania. Aunque es una enfermedad de la cual ya se realiza mucha prevención y concienciación por parte de los sanitarios y demás sectores, ésta aún se halla estigmatizada y representa un obstáculo para que el animal encuentre un hogar por el miedo al contagio o el suponer un coste elevado de mantenimiento. Vamos a explicaros más sobre esta enfermedad.

¿Qué es la leishmania y cómo se transmite?

Se trata de una enfermedad parasitaria que se transmite por la picadura del mosquito Flebotomo, el cual, con su picadura, transmite el parásito causante de dicha enfermedad, que se introduce en las células del animal, iniciando la sintomatología.

¿Es una enfermedad zoonótica?

Una enfermedad zoonótica es una enfermedad que puede darse en animales y seres humanos. Las enfermedades zoonóticas pueden ser provocadas por virus, bacterias, parásitos y hongos. Aunque la leishmania es una enfermedad provocada por un parásito y que puede afectar de igual forma a personas y animales, por lo que sí se trata de una enfermedad zoonótica, es imposible la transmisión entre ambos, la transmisión no puede ser directa. Vuestro perro no os transmitirá la leishmaniosis de ninguna manera, debe intervenir la picadura del mosquito para que vosotros la padezcáis.

¿Cuáles son sus síntomas?

Un animal infectado por leishmaniosis puede nunca presentar la enfermedad. Un animal positivo a leishmania puede permanecer sano durante años, pero si en un momento dado sufre una inmunosupresión por ejemplo debido a otra enfermedad, la leishmania puede diseminarse y el perro puede pasar de asintomático a enfermo.

En conclusión, no todos los perros con leishmania están enfermos. Pueden permanecer sanos y sin síntomas años o incluso de por vida.

No existe un signo clínico específico de la enfermedad si no que puede producir una gran variedad de problemas, siendo los siguientes los principales:

  • Signos cutáneos: Dermatitis, descamación, nódulos, alopecias, trufa o almohadillas agrietadas, aumento exagerado de las uñas…

  • Signos gastrointestinales: Diarreas, vómitos…

  • Ganglios linfáticos aumentados de tamaño.

  • Anemia.

  • Decaimiento.

  • Fiebre.

  • Adelgazamiento.

  • Problemas oculares (conjuntivitis, uveítis…)

  • Sangrado por la nariz.

  • Dolor en las articulaciones, cojeras.

Se trata enfermedad crónica y puede afectar a nivel sistémico u orgánico es decir a nivel de varios órganos o bien en una zona más localizada. Debemos acudir al veterinario si observamos algún síntoma como los antes descritos.


¿Cómo prevenirla, diagnosticarla y tratarla?

Toda la zona del Mediterráneo es área endémica de este mosquito y durante los meses de julio a septiembre, y sobre todo durante el atardecer y el amanecer, es cuando se da la mayor actividad de este insecto, por eso es vital que durante los meses de calor reforcemos la protección a nuestro pequeño.

Así mismo, en el mercado existen varias pipetas que evitarán que este insecto pique a nuestros perros, pero es importante que cuando las compremos remarquemos el hecho de que protejan contra el mosquito de la leishmania, ya que hay muchísimas marcas que no lo hacen.

Durante los meses de mayor peligro podemos combinar la aplicación de pipetas y collares antiparásitos específicos contra esta enfermedad. Además también existen vacunas que aunque no evitan que el mosquito pique y nuestros animales se infecten, evitan la propagación del parásito. También existe un jarabe que sirve tanto para la prevención como para el tratamiento. Como véis existen multitud de métodos para intentar evitar que nuestros animales se contagien.

Para llevar a cabo el diagnóstico de forma sencilla y rápida, mediante un poquito de sangre, con un test rápido en 10 minutos tenemos el resultado. Si nuestro perro ha dado positivo será necesario realizar una analítica de sangre para determinar el grado de infección.

En cuanto al tratamiento, éste consiste en el uso de diferentes fármacos que o bien pueden ser leishmanicidas, es decir, cuyo objetivo es eliminar el parásito, o leishmaniostáticos, que evitan que el número de parásitos aumenten pero no los elimina en sí, generalmente se deben administrar a largo plazo (varios meses o inclusive de por vida).

Las diferentes combinaciones de fármacos dependerán del estado en que se encuentre nuestro animal y según los síntomas que presente. Además el veterinario también nos dará tratamiento para el resto de síntomas que nuestro peludo presente (en el caso de que los presente).

Aunque se entiende que para muchas personas el hecho de quizás deber invertir de por vida en un tratamiento para su mascota les resulta un problema, comentar que este tipo de tratamiento puede ser realmente económico y cuanto más rápido sea éste, menor será el problema y por ello, el coste del tratamiento.

 ¿Cúal será la calidad y esperanza de vida de mi compañero?

La esperanza de vida de nuestros animales dependerá de la precocidad de nuestro diagnóstico. Cuanto antes se detecte mejor ya que de esta manera podemos frenar cuanto antes el avance del parásito. Pero un animal que sea diagnosticado, tratado y que tenga un buen control veterinario frecuente, puede tener una larga vida, no siendo mortal. Es muy muy importante que si observamos cualquier síntoma que nos haga sospechar acudamos al veterinario y le expliquemos nuestros temores, como hemos comentado antes con un test rápido en 10 minutos podemos salir de dudas y la salud de nuestros amigos nos lo agradecerá, ya que ésta puede reducir las defensas.


¡Demos una oportunidad a los animales afectados por la leishmania, ellos también merecen un hogar!

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