Adopta


Nuestro refugio alberga animales que han sido abandonados e, incluso, maltratados. Ellos merecen encontrar una familia y un hogar estable y definitivo en esta segunda oportunidad.

Es importante que las personas que están interesadas en compartir su vida con algún animal conozcan cómo buscamos las familias más adecuadas para cada uno de nuestros perros y gatos.


LA ADOPCIÓN

Los animales de la protectora pasan a formar parte de sus nuevos hogares una vez han sido adoptados. Aunque la palabra “adopción” se utiliza cada vez más, muchas personas no saben exactamente en qué consiste.

Adoptar un animal es un acto de generosidad por el que el gato, el perro u otro animal de la protectora, entra a formar parte de una familia que se compromete a cuidarlo y quererlo de forma incondicional durante toda su vida.

La adopción no es una transacción, no es una venta o un regalo. Esas opciones son contrarias a la filosofía de las asociaciones de protección animal como la nuestra.

EL PROCESO DE ADOPCIÓN

El proceso de adopción puede ser más o menos largo dependiendo de las circunstancias del animal y sus necesidades.

Para adoptar es necesario que las personas que desean hacerlo valoren antes, sin prisa, de forma responsable y reflexiva, si pueden ofrecer al animal una buena calidad de vida a lo largo de los años, con la dedicación y el sustento económico que eso supone.

La Lliga tiene un compromiso con sus animales y es la responsable de su bienestar y seguridad, no sólo cuando están con nosotros en el refugio, sino también durante toda su vida. Es importante tener la certeza de que el adoptante o la familia son los aconsejables y adecuados para cada animal. Por ese motivo se efectúan entrevistas y/o visitas pre-adoptivas con los adoptantes.

CONDICIONES DE LA ADOPCIÓN

Una vez se ha comprobado, después de esas entrevistas y/o visitas, que la familia o el adoptante son idóneos para el animal, la adopción se documenta en un contrato en el que el adoptante acepta una serie de estipulaciones, comprometiéndose a facilitar al animal la necesaria calidad de vida.

La protectora entrega los animales desparasitados, vacunados, con el correspondiente microchip identificativo (incluyendo los trámites de cambio de titularidad), y esterilizados. Asimismo, cuando los animales llegan al refugio se realizan los tests de leishmania y ehrlichia en perros, y de inmunodeficiencia y leucemia en gatos. 

La contribución que solicitamos cuando se formaliza la adopción (125 euros en el caso de la adopción de gatos y 150 euros en la de perros) es un donativo con el que se contribuye al mantenimiento, asistencia veterinaria y esterilización de los animales de nuestra asociación. Esta forma de colaborar supone que se mantenga una cadena solidaria en la que cada adopción posibilita la entrada de un nuevo animal en el refugio en lugar del que marchó y también contribuye a su mantenimiento, como otros adoptantes anteriores hicieron con el que se está adoptando. Por eso, como ya se ha explicado, no se puede entender que la adopción sea una compra-venta, ni que el donativo sea un precio, pues, incluso, esos importes ni siquiera cubren los gastos que la protectora afronta respecto del animal adoptado.

DESPUÉS DE LA ADOPCIÓN

Tras la adopción, la protectora continúa manteniendo el contacto con los adoptantes, comprobando cómo se encuentra el animal y dando soporte a la familia durante en el período de adaptación, que según los casos, podrá ser más o menos largo. 

Una vez formalizada la adopción, es responsabilidad del adoptante inscribir a su perro o gato en el correspondiente censo de animales de su municipio, así como al cumplimiento de la ordenanza municipal relativa a tenencia de animales de su lugar de residencia.


CÓMO INICIAR UNA ADOPCIÓN

Si después de leer cómo buscamos un hogar para nuestros acogidos quieres adoptar a uno de ellos, lo primero que tendrías que hacer es visitar nuestro refugio y ver los animales que tenemos en adopción (mira los horarios de visita en CONTACTO).